Después de un par de semanas desde que Mark Zuckerberg anunciará cambios en su botón de me gusta, hoy por fin hemos amanecido con las Facebook reactions, ese conjunto de iconos que nos permitirán emitir diferentes juicios de valor sobre cada publicación que veamos en Facebook. En principio, a la mayoría de usuarios nos parece una buena noticia. Bien es cierto que Facebook ha pasado de tener una sola opción para juzgar el contenido directamente a siete, y es posible que a priori nos cueste algo familiarizarnos con dichas acciones. De momento, será una prueba para España e Irlanda, y sólo funciona, de momento, en algunos navegadores.

Finalmente no fue un botón de “no me gusta”

Por otro lado, y hago aquí un inciso, todas esas páginas que se lanzaron a anunciar la creación del botón de no me gusta por parte de Facebook deberían replantearse su forma de análisis e interpretación de las noticias. Zuckerberg sólo dijo que se replantearía las funcionalidades del botón de me gusta, y todas las páginas se lanzaron a anunciar un inexistente botón de no me gusta.

Mayor feedback y de más calidad

Más allá de las consideraciones a nivel de usuario, que todos podemos tener, lo que nos interesa en este artículo es plantear cómo afectarán las Facebook reactions a las páginas de empresa. En primer lugar, parece evidente que tenemos muchas más reacciones del público a nuestra disposición, con lo cual podremos tener más datos de la percepción del usuario sobre nuestro contenido. Evidentemente, esto es una gran noticia para las marcas, porque podemos ir mucho más allá de una interpretación tan bipolar como la del sí o no. No es necesario decir que ahora podremos ver distintos grados de aceptación de nuestro contenido.

Nuevas variables estadísticas

Desde el análisis subjetivo, es decir, a primera vista, podremos hacernos una idea de si nuestro contenido ha resultado gracioso, triste, encantador o por el contrario no ha gustado nada. (En este punto, me interesa realmente observar la posible reacción negativa del público ante las publicaciones patrocinadas y los anuncios de Facebook, tal y como deja caer EasyPromos en su blog). Pero más allá de esa primera impresión, lo que queremos abordar en este post es el reflejo de las nuevas reacciones en nuestros paneles de control estadísticos. Se presentan aquí, básicamente, dos opciones diferentes:

Opción 1: positivo-negativo

Por un lado, una opción es la de asignar un valor numérico a los valores positivos y negativos. Es decir, si los botones de me gusta, me encanta, me divierte y me alegra suman puntos positivos, los de me entristece o me enfada deberán hacerlo de forma negativa. En Dospuntoqué tenemos la costumbre de trasladar todos los datos obtenidos de las aplicaciones a un panel de control propio en una hoja de cálculo. Por lo tanto, una vez que Facebook nos ofrezca los datos de las siete reacciones diferentes, sólo tendremos que crear una fórmula donde asignemos un valor de +1 a las reacciones positivas, y un valor de -1 a las reacciones negativas. En principio, el botón de asombro deberemos considerarlo como neutro, ¿no crees?

Opción 2: añadir cada una de las siete variables

La segunda opción, algo más compleja, consistirá en contabilizar por separado los distintos tipos de reacciones, de modo que al final tengamos una pequeña conclusión sobre cada contenido publicado, de modo que lo consideremos “que ha gustado”, “ha encantado” o “ha causado tristeza”, por ejemplo. Esta forma de análisis nos permitirá obtener conclusiones cualitativas quizá de mayor calado, clasificando en el largo plazo los contenidos según el tipo de reacción que provocan. Lo complicado será interpretar qué quiere decir, por ejemplo, que la mayoría de nuestro público ha considerado una de nuestras publicaciones como “sorprendente”.

El abanico de “micro-objetivos” se abre

Llegados a este punto, y siempre desde nuestro punto de vista, es donde se nos plantea el verdadero reto: generar contenido que provoque la reacción buscada en cada caso. Ya no bastará con publicar contenido que provoque reacciones positivas. Más allá de esto, tendremos que plantearnos si queremos que nuestro contenido sea gracioso, encantador o simplemente sorprendente. Y por supuesto, tendremos que evitar a toda costa las valoraciones negativas, aspecto en el que no hemos querido entrar en este artículo por considerarlo demasiado evidente. En definitiva, las nuevas Facebook reactions nos permitirán un mayor análisis de nuestros resultados en Facebook, aspecto que cualquier marketero aplaudirá sin pensarlo.

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